En Tesoro y Gloria, los personajes no necesitan puntos de experiencia para subir de nivel, sino Gloria. El por qué tomé la decisión de cambiar el nombre de los arquetípicos px a otra cosa distinta, es tan sencillo como que me sonaba mejor. En realidad, me parece mucho más acertado llamarlos de esa manera que puntos de experiencia. En el juego más famoso del mundo un personaje consigue gloria… perdón, px, por matar monstruos, saquear tesoros y realizar actos heroicos y arriesgados. Pero un señor que se ha pasado toda su vida viajando o trabajando, sin duda tendrá un montón de experiencia, pero muy pocos puntos de experiencia. Y eso es porque los puntos de experiencia vienen a representar la Gloria de esos personajes, entendiéndose Gloria como fama, gestas pasadas, renombre y experiencia en el negocio aventurero y heroico. Consigues px/Gloria por completar y superar gestas, desafíos y peligros como los que podrían aparecer en historias y leyendas, pero nunca por realizar actos comunes, por mucho que estos sí que puedan ofrecer experiencia de uno u otro tipo. Por eso me pareció que el nombre de Gloria para este recurso parecía más apropiado, y de hecho que ayudaba a una mayor inmersión en el mundo de juego.

El objetivo principal del juego es pues acumular Gloria, y esto se consigue de tres maneras distintas:
Desafíos
Esta es la forma más habitual de conseguir Gloria, pero no necesariamente la más provechosa. Superar peligrosos desafíos durante sus aventuras (trampas, monstruos, pavorosos encuentros…) otorgará Gloria al grupo de acuerdo al nivel de dicho desafío. La Gloria de dicho encuentro se repartirá de forma equitativa entre todos los participantes, incluyendo aquellos que hubieran muerto. Al fin y al cabo, sus nombres también aparecerán en el relato, y se hablará con admiración de aquellos que dieron la vida en nombre de la aventura.

Descubrimientos
La segunda forma más habitual de conseguir Gloria son los descubrimientos. Cada vez que un personaje descubre algo nuevo para él, su Gloria aumenta. Aumentará poco si lo que descubre es algo bien conocido y no muy importante (el ensangrentado árbol ocupado por una dríade, bien conocido localmente), o mucho, si es algo que nadie sabía y de gran relevancia (como el auténtico asesino del duque).

Tesoro
El tesoro es probablemente la forma más eficaz de conseguir Gloria. Son una prueba tangible de las hazañas del personaje, que nadie puede poner en duda, y además representan algo que las gentes simples envidian, desean y son capaces de entender y apreciar. Un personaje consigue la Gloria apropiada por su tesoro no cuando lo consigue, sino cuando logra regresar a salvo a la civilización, donde su Tesoro pasa a tener algún valor. El personaje no consigue Gloria únicamente por hacerse con el Tesoro, también la consigue por gastarlo… o mejor dicho, por derrocharlo. Emplear el Tesoro en lujos innecesarios, ostentosas donaciones a templos, curiosas bagatelas, banquetes y festejos, bardos y canciones, extiende aún más la Gloria del personaje. Por supuesto, que tales excesos traen a menudo consecuencias, y pueden ser en sí mismos causa y motivo de nuevas aventuras.

Estas mecánicas tienen como objetivo fomentar la exploración y la actividad de los personajes hacia tareas y aventuras no únicamente enfocadas hacia el combate, de acuerdo a la mentalidad OSR. Además, al conseguir Gloria al gastar el Tesoro, se anima a los personajes a seguir los roles y convenciones propias del género de la fantasía y la espada y brujería, en la que los héroes consiguen inmensos tesoros al final de una aventura, para comenzar la siguiente sin un duro. Evidentemente, hay pocos jugadores que al verse con unas monedas en las manos no estén deseando librarse de ellas de una forma u otra a mayor Gloria de sus personajes.